Ideas de negocio
Consultoría en ciberseguridad sin contactos: cómo conseguir tus primeros clientes
Tienes más de diez años de experiencia, una especialización en riesgos, una maestría en ciberseguridad, hablas inglés y trabajas para una empresa extranjera. Pero aquí no tienes contactos para llegar a un cargo ejecutivo ni para empezar a ofrecer consultorías y generar ingresos aparte de tu empleo.
Lo que haces es valioso, y hoy más que nunca. Pero como pasa con cualquier conocimiento complejo, el reto no está en lo que sabes, sino en que quien te necesita lo entienda. Estas son tres recomendaciones, en el orden en que conviene trabajarlas.
1. Explícalo de forma que lo entienda quien te va a pagar
El dueño de una ferretería, una clínica odontológica o una empresa de transporte no compra “ciberseguridad”, ni “gestión de riesgos”, ni “ISO 27001”. Compra tranquilidad: que no le roben la plata, que no se le caiga el negocio, que no lo sancionen y que sus clientes sigan confiando en él.
Traduce cada cosa que sabes hacer a una consecuencia que el cliente teme:
- En lugar de “gestión de identidades y accesos”, di “que el empleado que se fue no pueda seguir entrando a tu correo ni a tu banco”.
- En lugar de “concientización contra phishing”, di “que nadie en tu oficina pague una factura falsa porque le llegó un correo que parecía tuyo”.
- En lugar de “plan de continuidad”, di “que si te secuestran los archivos, mañana puedas seguir facturando”.
Una prueba sencilla: cuéntale tu servicio a un vecino que no trabaje en tecnología. Si después no lo puede repetir con sus palabras, todavía no está listo.
2. Usa las noticias sobre inteligencia artificial a tu favor
En los últimos meses no han parado los titulares sobre ataques en los que la inteligencia artificial jugó un papel: correos de estafa sin errores de ortografía, audios y videos que imitan la voz de un gerente para pedir una transferencia, y herramientas que buscan fallas en miles de sistemas a la vez. Tu campo está en un momento complejo precisamente por eso.
Pero un buen vendedor convierte lo que asusta en una razón para actuar. Cada noticia es una conversación lista para empezar:
- Cuéntala en dos líneas, sin tecnicismos: qué pasó y cuánto le costó a la empresa.
- Llévala al negocio de tu cliente: “¿Si mañana tu contadora recibe un audio con tu voz pidiendo un pago urgente, cómo sabría que no eres tú?”.
- Cierra con una acción concreta que tú puedes hacer esta semana, no con miedo.
3. Ventas, ventas, ventas
Ningún título reemplaza saber vender. Y si dominas el inglés, tienes acceso directo a lo mejor que se ha escrito sobre el tema. Dos puntos de partida:
La fórmula AIDA
Es la estructura más usada en marketing para cualquier mensaje que busque una venta: Atención, Interés, Deseo y Acción. Aplicada a un mensaje para el dueño de un negocio, se ve así:
- Atención: “Esta semana una empresa perdió millones porque alguien imitó con inteligencia artificial la voz de su gerente.”
- Interés: “Ese mismo truco funciona igual con un negocio de diez personas, y es más fácil porque nadie lo espera.”
- Deseo: “En una hora reviso cómo se aprueban los pagos en tu empresa y te dejo tres cambios que cierran esa puerta.”
- Acción: “¿Te queda bien el jueves a las 7:00 a. m., antes de abrir?”
Cómo responder las objeciones
Una objeción no es un “no”: es una duda que el cliente no sabe cómo formular. Estas son las que más vas a escuchar y una forma de responderlas:
- “Eso es para empresas grandes, a mí nadie me va a atacar.” Los ataques automatizados no eligen por tamaño: prueban miles de cuentas y contraseñas a la vez y entran donde la puerta está abierta. Un negocio pequeño es más fácil justamente porque nadie lo cuida.
- “Ya tengo antivirus.” El antivirus cuida un computador. La mayoría de los incidentes empiezan por una persona: un correo falso, un audio que imita la voz del jefe, una contraseña repetida. Eso no lo detiene ningún programa.
- “Está muy caro.” Compáralo con un día sin facturar, con la cuenta de WhatsApp Business robada o con una sanción por filtrar datos de clientes. Ofrece un diagnóstico corto a precio fijo para que el primer paso sea pequeño.
- “No tengo tiempo para eso.” Por eso lo haces tú. Pide una hora para el diagnóstico y entrega una lista de cinco cambios priorizados, no un informe de cuarenta páginas.
- “Déjame pensarlo.” Pregunta qué es lo que le genera duda. Casi nunca es el tiempo: es el precio, la confianza o no entender qué recibe. Resuelve esa duda concreta en lugar de esperar.
¿Y si tengo cero contactos?
Probablemente tienes más de los que crees, solo que no los estás mirando como clientes. En tu propio conjunto hay dueños de negocio, gerentes, médicos con consultorio y una administración que maneja cámaras, datos de residentes y pagos de cuotas. Todos tienen algo que proteger y te ven todos los días.
Publicar tu servicio en el grupo del conjunto, con un mensaje claro y una oferta pequeña, es una forma de empezar sin depender de LinkedIn ni de conocer a nadie en una junta directiva. Si no sabes cómo escribirlo, mira nuestros mensajes para vender en el grupo del conjunto, y si buscas más ideas para generar ingresos desde la casa, revisa las ideas de negocio sin inversión.
Tres pasos para conseguir tu primer cliente de consultoría.
Sin red de contactos, sin página web y sin dejar tu empleo.
Escribe tu oferta en una frase
Sin siglas ni certificaciones. Algo como: “Reviso cómo maneja tu negocio las contraseñas, los correos y los datos de clientes, y te digo qué arreglar primero”.
Publícala donde ya te conocen
Tu conjunto, tus excompañeros de universidad, tu familia. Un primer cliente que te refiera vale más que cien conexiones que no saben quién eres.
Haz tres diagnósticos y pide testimonios
Cobra poco al principio, entrega rápido y pide a cada cliente una frase con su nombre. Esas frases son tu portafolio para cobrar lo justo después.
Dudas sobre empezar a ofrecer consultorías.
¿Puedo hacer consultorías si tengo un empleo de tiempo completo?
Casi siempre sí, pero revisa primero tu contrato: muchas empresas extranjeras tienen cláusulas de exclusividad, de no competencia o de propiedad intelectual. No uses equipos, horas ni información de tu empleador, y evita clientes que compitan con él. Si tienes duda, pregunta por escrito a recursos humanos.
¿Qué servicio de ciberseguridad le puedo vender a un negocio pequeño?
Un diagnóstico corto a precio fijo: revisar contraseñas y doble factor, quién tiene acceso a qué, copias de seguridad, cómo se manejan los datos de clientes y una capacitación de media hora para el equipo sobre correos y mensajes falsos. Es concreto, se entrega en días y abre la puerta a un acompañamiento mensual.
¿Qué tiene que ver la protección de datos con mi servicio?
Mucho. En Colombia, la Ley 1581 de 2012 obliga a cualquier negocio que guarde datos de personas, incluso una lista de clientes en Excel, a tratarlos con autorización y a protegerlos, y la Superintendencia de Industria y Comercio puede sancionar. Explicarle eso a un dueño de negocio en lenguaje sencillo es una de las formas más claras de mostrar por qué te necesita.
¿Cómo llego a cargos ejecutivos si no tengo contactos en Colombia?
Las consultorías son el camino. Cada cliente que atiendes es una persona que toma decisiones y que puede recomendarte. Combínalo con escribir con regularidad sobre casos reales explicados para no expertos: los cargos de dirección de seguridad buscan a alguien que sepa hablarle a una junta, no solo a un equipo técnico.
¿Por qué empezar por mi conjunto?
Porque es la red que ya tienes aunque no la veas. En casi cualquier conjunto hay dueños de negocio, gerentes, contadores y la propia administración, que maneja cámaras, datos de residentes y pagos. Te ven todos los días, y la confianza que tarda meses en construirse con un desconocido ahí ya está a medio camino.
Tu primer cliente
puede vivir en tu misma torre.
VeciShop es el marketplace de tu conjunto, privado y sin comisiones. Publica lo que sabes hacer, desde tortas hasta consultorías, y deja que tus vecinos te encuentren sin perderse entre los mensajes del chat. Lo abre cualquier residente.