Dónde vender
Rappi vs vender a tus vecinos: cuánto te queda de cada venta
Si cocinas bien, tarde o temprano alguien te dice: «métete a Rappi». Suena lógico: la app te trae clientes y un domiciliario, y tú solo cocinas. Lo que casi nadie te cuenta es cuánto de cada almuerzo se queda en el camino, ni que a dos pisos de tu cocina hay gente que almuerza mal todos los días. Este artículo pone los dos caminos uno al lado del otro, con números.
Qué te cobra una app de domicilios
Una app de domicilios como Rappi es un intermediario: pone tu menú frente a miles de personas, recibe el pedido, cobra y manda un domiciliario. A cambio, le cobra al restaurante una comisión por cada pedido que suele estar entre el 20% y el 30%, más IVA sobre esa comisión. Encima de eso:
- El empaque lo pones tú. Un recipiente con tapa, bolsa y cubiertos para domicilio cuesta entre $1.000 y $2.500 por pedido.
- Tienes que estar en horario. Si la app te muestra abierto y no respondes, te penalizan. La cocina deja de ser tuya y pasa a ser de la pantalla.
- Te registras como negocio. RUT, cuenta bancaria, ficha con menú, fotos y un proceso de aprobación pensado para restaurantes.
La cuenta con un almuerzo de $18.000
Mismo plato, mismo precio, dos canales. Así queda la plata antes de descontar ingredientes:
| Concepto | En la app | A tu vecino |
|---|---|---|
| Precio del almuerzo | $18.000 | $18.000 |
| Comisión (aprox. 25%) | -$4.500 | $0 |
| IVA sobre la comisión (19%) | -$855 | $0 |
| Empaque para domicilio | -$1.500 | $0 si te devuelven el recipiente |
| Te queda | $11.145 | $18.000 |
Son casi $7.000 de diferencia por almuerzo. Con veinte almuerzos al día, cinco días a la semana, la app se queda con cerca de $2.700.000 al mes que tus vecinos te dejan en el bolsillo. Y los ingredientes cuestan lo mismo en los dos casos. Si todavía no has puesto precio, mira cuánto cobrar por un almuerzo a domicilio.
Rappi vs tus vecinos, punto por punto
| Criterio | App de domicilios | Grupo del conjunto |
|---|---|---|
| Comisión | Aprox. 20% a 30% más IVA, según el plan vigente | 0% |
| Quién te compra | Desconocidos de toda la ciudad | Vecinos que ves en el ascensor |
| Entrega | Domiciliario de la app, empaque tuyo | Caminando, en un recipiente que vuelve |
| Pagos | Te consignan por ciclos, ya descontada la comisión | Nequi, Daviplata o Bre-B, completo y al momento |
| Horario | El que fija la app, con penalizaciones | El que tú publicas |
| Riesgo | Reseñas anónimas, pedidos cancelados, cambios de plan | Mercado pequeño: si tu conjunto no compra, no hay más |
| Para qué sirve mejor | Llenar una cocina que ya produce en volumen | Un negocio casero con clientes fijos |
Lo que la app sí hace bien
Sería injusto decir que la app no sirve. Sirve para lo que fue hecha: traer volumen. Si tienes una cocina que produce cien almuerzos y un conjunto que compra treinta, la app te consigue los otros setenta, con domiciliario incluido, a cambio de una tajada de cada uno. Para un restaurante con empleados y arriendo, esa tajada puede valer la pena. Para alguien que cocina en su apartamento, casi nunca.
El límite de vender a tus vecinos
El mercado es tu conjunto. Si vives en un edificio de treinta apartamentos, hay un techo, y lo vas a tocar. La buena noticia es que ese techo está más alto de lo que parece: un conjunto de doscientos apartamentos con gente trabajando desde la casa son más almuerzos de los que una cocina casera alcanza a hacer. Y cuando lo llenes, siempre puedes sumar la app para el sobrante.
Tres pasos antes de regalar una comisión.
Para saber si la app te sirve o solo te cobra.
Saca la cuenta con tu plato
Toma tu almuerzo más vendido, réstale la comisión, el empaque y el IVA sobre la comisión, y compara contra lo que te queda entregando en tu piso. El número decide por ti.
Llena tu conjunto primero
Cien apartamentos con gente que trabaja desde la casa son más almuerzos de los que puedes cocinar sola. Antes de pagar por llegar a la ciudad, vende donde ya vives.
Súbete a la app cuando sobre
Si un día tu cocina produce más de lo que tu conjunto compra, la app te trae clientes nuevos. Ese día la comisión se paga con ventas que de otro modo no tendrías.
Dudas sobre vender comida por app o a tus vecinos.
¿Cuánto cobra Rappi por cada pedido?
Las apps de domicilios cobran a los restaurantes una comisión por pedido que suele estar, aproximadamente, entre el 20% y el 30% del valor de la venta, más IVA sobre esa comisión. El porcentaje exacto depende del plan vigente y de lo que negocies. A eso súmale el empaque, que sale de tu bolsillo, y el compromiso de estar disponible en horario.
¿Puedo vender en Rappi desde mi casa sin restaurante?
Las apps piden registrarte como negocio, con RUT, cuenta bancaria, ficha con menú y fotos, y en la práctica exigen una cocina que produzca en volumen y en horario. Una cocina casera puede entrar, pero el trámite y las exigencias están pensados para un restaurante, no para alguien que hace veinte almuerzos al día.
¿Cuánto me queda de un almuerzo de $18.000 en la app?
Con una comisión del 25% te descuentan $4.500, más el IVA sobre esa comisión, que son unos $855, y el empaque para domicilio, que fácilmente cuesta $1.500. Te quedan cerca de $11.100 antes de ingredientes. Vendiéndolo a un vecino te quedan los $18.000 completos, y el empaque puede ser un recipiente que te devuelve.
¿Qué gano con la app que no gano con mis vecinos?
Alcance. La app te pone frente a gente de toda la ciudad que nunca va a saber que existes de otra forma, y se encarga del domiciliario. Si tu conjunto ya te compra todo lo que produces, no la necesitas. Si tu cocina puede producir más, la app es una forma de llenar ese sobrante, pagando por cada cliente.
¿Cómo cobro si no uso la app?
Por Nequi, Daviplata o una llave de Bre-B, que transfieren en segundos entre cualquier banco. Cobras cuando entregas o por adelantado la noche anterior, y el dinero llega completo, sin que nadie se quede con un porcentaje en el camino.
El 100% de cada almuerzo.
Para quien lo cocina.
VeciShop es el marketplace de tu conjunto, privado y sin comisiones. Publicas el menú del día y te lo piden los vecinos que trabajan desde la casa. Lo abre cualquier residente.